Economía BANCO BCH

Publicado el marzo 8th, 2016 | Por Rosa Mendoza

Pese a salidas, bancos extranjeros controlan 27,4 % del mercado

Quizás a cientos de usuarios del sistema financiero colombiano no les suenen muy familiares nombres como Amro Bank, Banco Anglo, Lloyds Bank, Standard Chartered, Banco Real de Colombia, Banco Mercantil y Bank Boston, pero la verdad es que estos y más de una veintena de entidades venidas de otras partes del mundo tuvieron operaciones directas en el país hace apenas unos cuantos años.

Pero las dificultades económicas, la dura competencia local y la necesidad de encontrar un mejor retorno de la inversión para los accionistas han hecho que la presencia de muchos de esos establecimientos en el país haya sido en algunos casos, incluso, un tanto efímera.

De los 25 establecimientos bancarios que tienen hoy presencia en Colombia, 10 son controlados por inversionistas de EE. UU., Canadá, España, Chile, Alemania y Panamá, entre otros.

Tanto la llegada como la salida de entidades extranjeras al país han estado muy ligadas a los propios ciclos de la economía global y local, que hacen que haya momentos específicos para querer estar en un mercado o para salir de él cuando las condiciones cambian, aunque también obedecen a decisiones de las matrices de reenfocar sus estrategias en nichos claves para sus intereses, señalan los analistas.

El caso más reciente es el del Citibank, cuyas directivas anunciaron la venta de su negocio de banca personal en otros tres países, incluido Colombia, donde llevan 100 años operando.

Lo vienen haciendo desde el 2008, cuando salieron de Alemania; luego el turno les correspondió a otros 11 países, varios de estos centroamericanos, hasta completar hoy 15 mercados en los que abandonan su banca de consumo, mas no la corporativa, a la que se piensan consagrar de manera plena.

Al hacer ese último anuncio, a comienzos de febrero pasado, Michael Corbat, presidente mundial del Citi, argumentó que se trata de buscar una mejor rentabilidad del negocio.

“Estas medidas simplificarán aún más nuestra banca de consumo global, lo cual nos permite desplegar más efectivamente los recursos en donde tenemos la capacidad para lograr escala dentro de nuestros segmentos objetivos, y de captar las mayores oportunidades para el crecimiento”.

Hace cuatro años, Colombia figuraba en la lista de los 15 mercados estratégicos de esta multinacional financiera en el mundo, donde sus directivas aspiraban a duplicar el tamaño del banco y anunciaban inversiones superiores a los 70 millones de dólares.

Hoy, el ambiente es distinto y el objetivo del Citi es reducir el tamaño de la entidad en Colombia, al igual que en otros países.

Aunque varios gigantes de la banca mundial, como el inglés HSBC, el español Santander –que luego regresó solo al negocio corporativo– Bank Of America y el Royal and Scotland Bank (RSB), se han marchado del país, la participación de los extranjeros en este negocio no solo se mantiene sino que viene en aumento.

Medida por el volumen de activos que manejan las entidades, esa cuota pasó de ser el 17,9 por ciento en el 2003 a 27,4 por ciento 13 años después (noviembre del 2015), lo que marca una diferencia cercana de 10 puntos porcentuales, según datos de la Superintendencia Financiera.

Cambio de manos

La razón: así como unos se han ido, otros han llegado, y con fuerza como el chileno CorpBanca, que en menos de dos años adquirió dos entidades, el Helm Bank y el Banco Santander.

También arribaron los canadienses con la compra del 51 por ciento del Banco Colpatria, en tanto la propiedad del HSBC pasó a manos del GNB Sudameris, controlado por la familia Gilinski.

Jaime Munita, presidente de CorpBanca, sostiene que este es un mercado retador dado que su banca es una de las más sólidas de la región, como lo demuestran sus indicadores y el hecho de que cada vez se internacionalice más.

“Colombia es y seguirá siendo un reto importante por la fuerte y leal competencia que se da en el sistema financiero. Esto se refleja en unas entidades que cada día se esfuerzan por ofrecer más y mejores servicios y en unos consumidores cada vez más exigentes por servicios y productos de calidad”, agregó.

Si bien la competencia es fuerte, no es la única razón que ha motivado la salida de algunos inversionistas extranjeros del negocio bancario colombiano.

María Mercedes Cuéllar, presidenta de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felabán), considera que más allá de ese aspecto, pesan mucho en esas decisiones los propios problemas que enfrentan las entidades a nivel mundial, como les ocurrió al HSBC y al Banco Santander en su momento.

“En Colombia hay mucho que hacer por facilitar el acceso a los servicios financieros, hay mucho menor profundidad que, por ejemplo, en Brasil o Chile. Pero el hecho de que la banca funcione con poco apalancamiento no la hace tan rentable”, dice la experta.

Otro de los aspectos que vuelve dura la competencia en el país, a decir de los propios banqueros, no solo es el peso de sus jugadores sino que las entidades están muy ligadas con el resto del entramado empresarial, lo que aporta una posición de ventaja respecto a los jugadores globales que ven esto como un gran obstáculo.

Para Óscar Cabrera, presidente del BBVA, entidad que cumple 20 años en Colombia tras la compra del Banco Ganadero en 1996, este tiempo no ha sido fácil, pues no se puede olvidar que llegaron casi que en medio de una muy fuerte crisis financiera.

Pero advierte que la entidad ha sufrido una transformación significativa en los últimos años, que les ha permitido ganar cuota de mercado de forma consistente, sobre todo en el negocio al por menor. Hoy, el BBVA es el cuarto más grande del país, en cuanto a activos.

“La salud del banco es tremenda; sus indicadores, sólidos, y pienso que es un reconocimiento de la sociedad. Se han hecho inversiones fuertes, y el compromiso del BBVA con el país es total. Logramos crecer, pese a que las normas no son las más equilibradas”, puntualizó el ejecutivo.

El alto costo de la cuota

A los bancos extranjeros no les ha quedado nada fácil conseguir el 27,4 por ciento del mercado en el país.

Son contados los que han logrado crecer de manera orgánica, y la mayoría lo han hecho mediante la compra de otros bancos, lo que en opinión de los analistas resulta más costoso.

En la compra del Helm Bank y del Santander, Corpbanca invirtió unos 2.525 millones de dólares, mientras que el Scotiabank pagó 672.000 millones de pesos por el 51 por ciento de Colpatria.

La inversión del español BBVA tampoco ha sido poca, si se tiene en cuenta no solo lo que invirtió en la adquisición del Banco Ganadero y de Granahorrar, sino también lo que ha necesitado para situar a la entidad como la cuarta más grande del mercado colombiano, por nivel de activos, con más de 41,5 billones de pesos en esa cuenta.

 

 

 

 




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